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Navegando con la fuerza de las olas
2 de Marzo de 2008
Kenichi Horie es un navegante japonés que este mes se embarcará en un
viaje sin precedentes, en el que planea ir de Hawai al suroeste de
Japón en un barco propulsado sólo por la fuerza de las olas.
Se
trata de la undécima aventura de Horie, de 69 años, que ya ha llevado a cabo travesías similares
en barcos propulsados por el viento o por la energía solar. Sus
desafíos comenzaron en 1996 con el Mermaid I, navegando de Ecuador a
Tokio con un barco provisto de paneles solares fabricados con aluminio
de latas de cerveza recicladas. En 1999, con el Mermaid II, viajó del
Golden Gate en San Francisco al puente Akashi Kaikyo con una barco
fabricado con barriles de cerveza. En 2002, para celebrar el cuarenta
aniversario de su primera travesía del Pacífico en solitario, repitió
la travesia con el Mermaid III, una réplica de su barco anterior pero
fabricado con madera reciclada proveniente de barriles de whisky. Tras
varias expediciones en solitario estos últimos años, este intrépido
navegante japonés se prepara ahora con el Suntory Mermaid II para
aprovechar únicamente la fuerza de las olas en su travesía por las
aguas del Pacífico.
El barco, de tres toneladas y 9,5 metros de largo por 3,5 de ancho,
está hecho de aluminio reciclado y está provisto de una batería de energía
solar, pero sólamente para los sistemas electrónicos. Cuando las olas pasan por debajo del casco del barco, dos aletas
traseras se mueven arriba y abajo, convirtiendo la energía de las olas
en un movimiento similar al que hacen las "patadas" de los delfines. La velocidad media
a la que se mueve la nave es de unos 3 nudos o 5,5 Km/h
y, según explicó Horie, puede llegar a los 6 nudos o 10 Km/h. en mares con olas grandes.
Este
aventurero nipón zarpará el próximo 16 de marzo, para evitar así la
estación de tifones, con el propósito de recorrer 7.000 kilómetros con
el barco creado por el diseñador nipón Ichiro Yokohama. Horie dijo que
espera completar el viaje en dos meses y medio, fecha en que prevé
alcanzar el canal Kii (oeste de Japón), donde el barco será remolcado a
un puerto, ya que en la bahía de Osaka no hay suficiente fuerza para
propulsar el barco. El aventurero se mostró ilusionado con este nuevo
desafío y dijo que si cumple su objetivo, también contribuirá al
desarrollo de las energías renovables para la navegación.


