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A la búsqueda del Petaflops
23 de Noviembre de 2008
El desarrollo de supercomputadoras lo bastante potentes como para analizar décadas de datos meteorológicos, en un abrir y cerrar de ojos, supone un hito tecnológico.
FLOPS son las siglas de Floating point Operations Per Second
(operaciones en coma flotante por segundo). Se utiliza como la medida
del rendimiento de una computadora, especialmente en cálculos
científicos que requieren de un gran uso de operaciones. A menudo se
usan unidades mayores que el FLOPS, dando como resultado megaflops (MFLOPS), gigaflops (GFLOPS), teraflops (TFLOPS), y petaflops (PFLOPS). Este año, ingenieros de IBM lograron superar por primera vez la barrera del Petaflops cuando el supercomputador Roadrunner alcanzó la increíble velocidad de 1.026 billones de operaciones por segundo.
El desarrollo de supercomputadoras lo bastante potentes como para
analizar décadas de datos meteorológicos, en un abrir y cerrar de ojos, supone un hito
tecnológico. Ello puede suponer cambios importantes para la ciencia, en
especial para todas las labores de investigación que impliquen
simulaciones de enorme complejidad o el procesamiento de enormes cantidades de datos. Ante el
aumento de la capacidad de computación, los científicos han
desarrollado novedosos modelados del tiempo meteorológico y el clima, diseñados
para aislar las interacciones entre estos. De esta forma, se trata de preparar la
incorporación en la investigación científica de estos sistemas
computacionales más potentes, en lo que se vienen llamando modelos climáticos a petaescala.
Es
la primera vez que se dispone de los recursos
computacionales como para analizar eficazmente los datos científicos
disponibles. La información que aporten las investigaciones servirán
como piedra angular para la computación a petaescala, y ayudará a
progresar en el estudio de las interacciones
entre los fenómenos meteorológicos y el clima, a escala
global. Lamentablemente, la capacidad de cálculo de estos
supercomputadores y redes Grid se utiliza también para investigaciones mucho más nocivas, como el estudio de armas atómicas.



